Mostrando entradas con la etiqueta CRISTIANO REFLEXION. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CRISTIANO REFLEXION. Mostrar todas las entradas

jueves, 23 de junio de 2011

TESTIMONIO CRISTIANO

Cuando os trajeren a las sinagogas, y ante los magistrados y las autoridades, no os preocupéis por cómo o qué habréis de responder, o qué habréis de decir; porque el Espíritu Santo os enseñará en la misma hora lo que debáis decir.

Lucas 12:11-12.

En China, después de haber permanecido encarcelado durante largo tiempo, un creyente tuvo que comparecer ante un juez quien le preguntó con tono irónico: – ¿Sigue usted creyendo en el cristianismo? –No creo en el cristianismo, sino… Aquí fue interrumpido con la pregunta: – ¿Qué quiere decir con esto? –Yo creo en Jesucristo; no creo en una religión, sino en una persona. –Por favor, deje este verbalismo, le dijo el juez furioso. –No me entiende, repuso el creyente. Usted puede cerrar las iglesias, echar a los cristianos en prisión o matarlos, e incluso quemar las Biblias, pero no le puede hacer nada a Jesucristo. Él vive eternamente. También vive en mi corazón. Usted no lo puede sacar de allí. Si me mata, estaré para siempre con él.

Esta diferencia no debe extrañarnos. La religión cristiana consiste en una suma de ritos. Es un sistema organizado por los hombres, y por lo tanto, influido por los errores y las debilidades humanas, pero no por el Dios viviente. Para pertenecer a Dios es necesario conocer a Jesucristo, el Hijo de Dios, creer en él, confiar en él, amarle y, como consecuencia, vivir para él.

Quizás una religión pueda hablar a nuestros sentimientos religiosos, pero ser salvos por la eternidad es algo que sólo puede conseguirse mediante la fe en el Salvador y en su obra cumplida en la cruz.

lunes, 25 de abril de 2011

¿QUE ES SER UN CRISTIANO?

(Jesús dice:) De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.

Juan 3:3


Gran número creyó y se convirtió al Señor… y a los discípulos (de Cristo) se les llamó cristianos por primera vez en Antioquía.

Hechos 11:21-26

Algunos piensan que un cristiano es alguien que fue bautizado. Otros dirán que uno es cristiano cuando se esfuerza en obedecer los mandamientos de la Biblia. Otros incluso creen que ser cristiano significa ser miembro de una iglesia.
Pero el método más seguro para encontrar la respuesta exacta es buscarla en la Biblia, que es la Palabra de Dios.
Cuando estuvo en la tierra, Jesús dijo a Nicodemo, un jefe de los judíos: “Os es necesario nacer de nuevo” (Juan 3:7).
Por lo tanto, no me convierto en cristiano adhiriéndome a un sistema religioso, o simplemente cambiando de comportamiento. Más bien, me convierto en un cristiano (que quiere decir «de Cristo») reconociendo que soy pecador y aceptando que Jesucristo llevó en mi lugar, en la cruz, el juicio que yo merecía por mis pecados. A partir de ese momento Jesús, el Hijo de Dios, pasa a ser mi Salvador personal, y me convierto en un cristiano, es decir, he nacido de nuevo.
El nuevo nacimiento significa un nuevo comienzo. Al pasar a ser un cristiano, y al ser consciente de cuánto me amó Dios al dar a su Hijo por mí, ya no puedo vivir como antes.
¿Ha nacido usted a esta nueva vida de Dios?


© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)

lunes, 21 de marzo de 2011

¿EL BAUTISMO NOS HACE CRISTIANO?

Sr. Palau:
¿Es el bautismo realizado cuando somos bebés la pauta para determinar si somos cristianos?

Respuesta:

La Biblia enseña que la experiencia de ser bautizados con agua es símbolo de un bautismo espiritual. En sí mismo no tiene poder ni valor para cambiar al ser humano.

El verdadero bautismo es un hermoso y estupendo bautismo espiritual. Dijo Juan el Bautista sobre nuestro Señor Jesucristo en San Marcos capítulo 1: "Yo a la verdad os he bautizado con agua, pero Jesús os bautizará con el Espíritu Santo". O sea, cuando uno realmente se convierte en un cristiano verdadero, experimenta un renacimiento espiritual. Es una experiencia profunda que comienza en el espíritu humano y que luego satura y transforma todo el carácter y la personalidad. Es un bautismo espiritual.

La salvación de nuestra alma, que es idéntico a decir que somos verdaderos cristianos, es un regalo de Dios. En Efesios capítulo 2 dice: "Por la gracia de Dios somos salvos por medio de la fe. Esto no es de nosotros, pues es regalo de Dios. No es por medio de obras, para que nadie se gloríe en la presencia de Dios". En San Juan capítulo 3 se enfatiza también que ser verdadero cristiano es un regalo de Dios. "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha regalado a su Hijo unigénito, para que todo aquél que en El cree no se pierda, mas tenga vida eterna". En el libro de los Hechos capítulo 4, en la Biblia, dice: "En ningún otro hay salvación, porque no hay otro nombre bajo el cielo dado a los hombres, en que podamos ser salvos". Es decir, la salvación es un regalo de Dios, es una experiencia espiritual, que se consigue no por el bautismo en agua sino por un acto de fe. Así que, somos bautizados espiritualmente cuando le abrimos el corazón a Cristo, cuando ponemos nuestra fe en Él como nuestro Salvador personal.

Respondiendo entonces a su pregunta, el bautismo en agua no salva. Lo que salva es abrirle la vida y el corazón a Cristo y poner nuestra fe en Él. ¿Usted lo ha hecho? Si no es así, ¿por qué no lo hace ahora mismo?
Luis Palau