domingo, 15 de julio de 2012

LA SITUACION IRREVERSIBLE DE JUDAS


El hombre de mi paz… el que de mi pan comía, alzó contra mí el calcañar.
Salmos 41:9


Vendieron por dinero al justo.
Amós 2:6
La historia de Judas es solemne.  Escogido por el Señor como discípulo, había sido testigo del poder y del amor de Jesús durante tres años.  Había visto todos los milagros que Jesús hacía y oído las “palabras de gracia que salían de su boca” (Lucas 4:22).
Jesús incluso lo había tomado como tesorero del grupo de los discípulos, pero Judas había permanecido sordo a todas esas manifestaciones de amor.  Era “ladrón”, y se indignó a causa del gesto de María, quien derramó sobre Jesús un perfume de gran precio (Juan 12:5-6).  Su codicia también lo llevó a proponer a los sacerdotes entregarles a su Maestro por treinta monedas de plata (Mateo 26:15-16).
En la última comida juntos, durante la cena pascual, Jesús todavía hizo una advertencia a su discípulo: con un gesto cariñoso le dio un bocado de la comida (Juan 13:26), pero nada detuvo al traidor.  Algunas horas más tarde, ya de noche, en Getsemaní, entregó a su Maestro mediante un beso, después de haber dicho a los soldados: “Al que yo besare, ése es; prendedle… Jesús le dijo: Amigo, ¿a qué vienes?” (Mateo 26:48-50).  El corazón de Judas permaneció frío hasta que, midiendo el inmenso pecado que acababa de cometer, lleno de remordimientos, dio a los sacerdotes “el salario de su iniquidad” (Mateo 27:3-5; Hechos 1:18) y luego se ahorcó.
 ¿Hay alguien que haya estado en contacto con Jesús, y que siga atado por su pecado? Todavía es tiempo para que clame a Jesús a fin de ser liberado.

viernes, 13 de julio de 2012

UN LIBRO DIFERENTE DE TODOS LOS DEMAS


Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar,

para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, 
a fin de que el hombre de Dios sea perfecto,
enteramente preparado para toda buena obra.
2 Timoteo 3:16-17. 

 La manera en que se compuso la Biblia es en sí un milagro.  Las primeras páginas se escribieron hace unos 34 siglos, y las últimas hace aproximadamente 1900 años.  Fue escrita por unos cuarenta escritores de orígenes, culturas, situación social y caracteres muy diferentes.  La mayoría no se conocía entre sí, no obstante, ¡qué unidad y coherencia!

       Lo que diferencia la Biblia del resto de los libros es su mismo origen y su naturaleza.  Es la Palabra de Dios dirigida al hombre.  Está divinamente inspirada, es decir, Dios mismo comunicó sus pensamientos a los hombres piadosos que él escogió para escribirla.  No fue el escritor quien adaptó el pensamiento de Dios, teniendo en cuenta su carácter y su educación, sino que se trata de las “palabras enseñadas por… el Espíritu” (1 Corintios 2:13).

       La Biblia no procede ni es propiedad de un pueblo o una religión en particular: en ella Dios habla a todos los seres humanos responsables, independientemente de su edad, educación y posición social en el mundo.  En su amor, Dios “quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad” (1 Timoteo 2:4). Por lo tanto nadie puede decir: «No sé si Dios quiere salvarme».

       Dejémonos penetrar por esa agradable luz de la Palabra de Dios.  Entonces las dudas y los razonamientos darán paso a las certidumbres divinas. 

martes, 10 de julio de 2012

DERECHO A LA INFORMACION


Todos los atenienses… en ninguna otra cosa se interesaban sino en decir o en oír algo nuevo.
Hechos 17:21


He aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor.
Lucas 2:10-11
Nuestro siglo 21 es, más que nunca, el siglo de la comunicación y la información.  Nos comunicamos, estamos conectados… La información mundial circula.  Sin dificultad podemos estar al tanto de todo lo que sucede.  Pero nos llegan tantas informaciones totalmente superfluas que debemos, pues, seleccionar para recibir sólo las que nos interesan y asegurarnos de que las fuentes sean fiables; por ello es importante que nos informemos con mucho cuidado.  Todo esto es cierto para nuestra vida práctica, pero también queremos pensar en la vida del alma.
Mediante este calendario deseamos trasmitirles una información que Dios dirige a todos los seres humanos desde hace más de veinte siglos.  ¿Cuál es este mensaje? Es una buena noticia: “De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16).  Medite en esta información, y no pase a otra cosa antes de haberla examinado.  Es fiable, porque Dios es la fuente.  Ella le interesa, pues la expresión “todo aquel” lo precisa muy bien.  Es vital, pues tiene que ver con nuestro futuro eterno.
¡No deje que esta importante información se hunda en el mar de noticias que nos llegan diariamente! ¡Responda sin tardar a este inmenso amor de Dios!

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)

domingo, 8 de julio de 2012

EL UNICO REMEDIO EFICAZ


Habéis gustado la benignidad del Señor.
1 Pedro 2:3


De oídas te había oído; mas ahora mis ojos te ven.
Job 42:5


Cuando Jesús lo vio acostado… le dijo: ¿Quieres ser sano?
Juan 5:6
«Un remedio actúa cuando se toma.  Para un enfermo, el hecho de conocer la composición, la presentación, la dosis y los efectos del medicamento no sirve de nada.  Tiene que aplicárselo para sentir los efectos.  Ocurre lo mismo con la fe cristiana.  Sólo cuando recibo a Jesús como mi Salvador, su sangre me purifica de todo pecado.  En el momento en que pasa a ser mi Señor, encuentro un sentido a mi vida».  Esta es la reflexión que un escritor plasmó en uno de sus libros.  Hoy en día muchas personas conocen algunas cosas de Jesús, pero nunca han tenido un contacto personal con él.  Filósofos, historiadores, e incluso teólogos escribieron libros enteros sobre Jesucristo, sin conocerlo.  Puedo saber, por ejemplo, que murió en una cruz, pero mientras no reconozca y acepte que lo hizo por amor a mí, todo se queda en una teoría y no tiene efecto en mi vida.  Puedo conocer a cristianos y apreciar su conducta, sin que eso influencie la mía.
Sí, la sangre vertida por Jesucristo para el perdón de los pecados es el remedio preparado y propuesto por Dios (el único remedio eficaz).  Pero para ser curado es necesario reconocerse enfermo, inexorablemente condenado a la muerte eterna debido a sus pecados, y apropiarse del perdón aceptando a Jesús como su Salvador.

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)

viernes, 6 de julio de 2012

UN CAMBIO DE VIDA RADICAL


Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría.
Salmos 90:12


Dame, hijo mío, tu corazón.
Proverbios 23:26


Os es necesario nacer de nuevo.
Juan 3:7
Una cantante famosa iba de éxito en éxito y su carrera marchaba viento en popa, pero cuando se encontraba sola consigo misma, todo era diferente.  Se sentía triste y atormentada por el vacío de su propia vida.  Como no soportaba más la mentira y la contradicción entre este mundo de apariencias y su propio desconcierto, decidió dejar el mundo del espectáculo.  En su deseo de cambiar, estudió los textos de algunos grandes filósofos, sin embargo su búsqueda de la verdad no fue satisfecha.  En el fondo de sí misma seguía sintiéndose desesperada y desamparada.
Fue entonces cuando alguien le propuso hacer una prueba para grabar dos canciones religiosas.  En el estudio de grabación se encontró con un estudiante cristiano con quien abordó temas como la existencia de Dios, la persona de Jesús, la realidad del pecado, la obra de la redención… nociones desconocidas para ella pero que calaron en su mente.  Al final la prueba de grabación no se llevó a cabo, pero la cantante mantuvo el contacto con ese creyente.  Una correspondencia continua la llevó progresivamente al camino de la fe, y poco a poco fue entendiendo los temas que le parecían difíciles.  «Entonces, dijo ella, llegó el día en que me rendí por completo a los pies de Jesús.  Me di cuenta de que él podía dar un nuevo sentido a mi vida destrozada.  Por ello puse mi vida en sus manos».

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)

miércoles, 4 de julio de 2012

DIOS NO ESTA ESCONDIDO

Tú eres Dios que te encubres…
Isaías 45:15


¿Quién ha creído a nuestro anuncio? ¿Y sobre quién se ha manifestado el brazo del Señor?
Isaías 53:1
Cuando Jesús vino a la tierra, no había “parecer en él, ni hermosura”; no tenía atractivo, “para que le deseemos” (Isaías 53:2).  No nació en un palacio, sino en un establo.  Los ángeles anunciaron su nacimiento, no a los grandes de este mundo, sino a unos pastores.  Al principio de su ministerio no llamó a sabios, sino a simples pescadores.  ¿Por qué? Porque Dios no se manifiesta a “los sabios” y a “los entendidos” (Mateo 11:25), es decir, a los orgullosos que se creen tales.  Detrás de la sencillez de los pasajes bíblicos, Dios permanece escondido para el lector superficial que no toma en serio pasajes como el de Jonás, tragado por un cetáceo, o el de David luchando contra el gigante Goliat; en cambio para los creyentes estos pasajes están llenos de sentido.
Sin embargo, Dios quiere revelarse.  La creación da testimonio de su eterno poder y deidad, de modo que los hombres que no hayan dado gloria a su Creador serán declarados inexcusables (Romanos 1:20).  Además, la Biblia nos revela el amor de Dios, su santidad, pero también su gracia hacia nosotros los pecadores.  Para comprender la Biblia primeramente debemos tener la actitud confiada de un niño que se deja enseñar.  Entonces, ese Dios escondido se vuelve un Dios revelado para el lector de su Palabra.  Y esa revelación crecerá en la medida en que tengamos el deseo de poner en práctica las enseñanzas de la Biblia.
¡Qué felicidad tener esta comunión con un Dios que se dio a conocer en Jesús, su Hijo!

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)