Abre mis ojos, y miraré las maravillas de tu ley.
Su venida como Mesías prometido a Israel fue anunciada varias veces. El lugar, la época y las condiciones de su nacimiento fueron descritos con precisión. Su belleza moral, sus sufrimientos, su muerte, su resurrección y su gloria son anunciadas en el Antiguo Testamento mediante imágenes muy evocadoras.
Cientos de años después de haber sido acabado el Antiguo Testamento, la historia de la vida de Jesús fue escrita detalladamente en el Nuevo Testamento por varios testigos directos: su nacimiento milagroso, su muerte, su resurrección y su subida al cielo. Desde entonces sus caracteres morales fueron considerados como un modelo innegable.
Además, el Antiguo Testamento es aclarado por el Nuevo; por ejemplo, los sacrificios de animales prescritos a los israelitas eran una figura del único sacrificio capaz de borrar los pecados, es decir, el sacrificio de Jesucristo.