jueves, 28 de abril de 2011

JESUS ES EL VENCEDOR DE SATANAS

Jesús… anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo.

Hechos 10:38

Desde el principio de su ministerio, Jesús encontró a Satanás, pero siempre se mostró firme, incluso en medio de las circunstancias más duras (Mateo 4:1-11). Mientras que Eva cedió al tentador porque no creyó la palabra de Dios, Jesús resistió a Satanás citándola tres veces. Ningún ataque del diablo prevaleció contra él. Desde su nacimiento hasta el final de su vida de hombre en la tierra, Cristo estuvo exento de todo mal. No forma parte del fracaso generalizado de la humanidad siempre ni de los cautivos de Satanás, a quien llama el “hombre fuerte” (Marcos 3:27). Por su obediencia a su Padre, Jesús no permitió que Satanás ejerciese ningún derecho sobre él. El enemigo fue «atado», así que ya no puede oponerse a su vencedor.
Entonces Jesús pudo “entrar en la casa del hombre fuerte, y saquear sus bienes” (Mateo 12:29). Jesús vino y habitó entre los hombres, a quienes Satanás tenía cautivos, para sanar “a todos los oprimidos por el diablo”. Incluso resucitó muertos.
Más tarde, en la cruz del Calvario, el Señor logró la victoria decisiva y definitiva sobre el mal. Hirió la cabeza de la serpiente (Génesis 3:15). Pronto lo expulsará del cielo (Apocalipsis 12:9-10) y lo encerrará en el abismo (20:3) durante Su reinado de paz en la tierra. Para concluir, al final de los tiempos, lo lanzará al lago de fuego (20:10).
Estas son las etapas de la victoria de nuestro gran Libertador.


© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)